— Crónica N° 02
Un bosque seco disfrazado de desierto
La Tatacoa no es técnicamente un desierto, sino un bosque seco tropical: 330 km² de laberintos de arcilla erosionada que el tiempo esculpió en dos zonas —el Cusco, ocre y rojizo, y Los Hoyos, gris y lunar—.
De día el calor supera los 40 °C. De noche, la ausencia total de contaminación lumínica lo convierte en uno de los mejores lugares de América para mirar estrellas; su observatorio astronómico recibe visitantes de todo el mundo.
Tatacoa huele a tierra caliente, a especia seca y a piedra que guarda el sol. Carácter sin esfuerzo, presencia que no se fuerza.
- Extensión
- ≈ 330 km²
- Temperatura
- hasta 43 °C
- Desde Neiva
- ≈ 1 hora














